martes, 18 de enero de 2011

Centenario de José María Aguedas


José María Arguedas nació el 18 de enero de 1911, en la cuna de la cultura Chanka, Andahuaylas. Su infancia no fue muy grata, pues a los dos años de edad falleció su madre, y pronto se fue a vivir con su abuela paterna. En 1915, su padre se muda a Lucana, Ayacucho, donde se casa con una rica hacendada. La casa estaba llena de sirvientes indígenas, que eran maltratados por su madrasta.

Escapó de su casa, y se fue a recorrer el país con su padre. Pasó por Cusco, Huamanga y Abancay, esta última ciudad, escenario de su magnífica novela “Los ríos profundos”. En 1931, con 20 años, se estableció en Lima, e ingresó a la Facultad de Letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

En 1937 fue apresado por participar en protestas estudiantiles y fue trasladado al penal “El Sexto” de Lima, donde permaneció 8 meses en prisión, episodio que tiempo después evocó en la novela del mismo nombre. Sin embargo, su primera obra fue “Yawar fiesta”, publicada diez años después (1941). Ya había logrado su licenciatura y trabajaba en el Ministerio de Educación y en las grandes unidades escolares Alfonso Ugarte, Nuestra Señora de Guadalupe y Mariano Melgar de Lima.

En 1958, “Los ríos profundos” lo consagraría como el precursor de la corriente indigenista, donde también participaba Ciro Alegría. Poco después comenzaría su cátedra en la Universidad Agraria de La Molina, y con eso, la publicación de sus obras “El Sexto” (1961), “Todas las sangres” (1964) y “El sueño del pongo” (1965), entre otras.

El 28 de noviembre de 1969, una bala en la sien le quitó la vida al ilustre andahualino. Minutos antes, escribió una carta de despedida, una carta donde explicaba que el sufrimiento le había ganado la partida.

“Arguedas es el escritor de los encuentros y desencuentros de todas las razas, de todas las lenguas y de todas las patrias del Perú. Pero no es un testigo pasivo, no se limita a fotografiar y a describir, toma partido.”, (Gustavo Gutiérrez, Entre las Calandrias)

sábado, 15 de enero de 2011

Empleemos tiempo para leer

La vida actual es muy ajetreada, hay siempre que “hacer cosas”. Sin embargo es bueno darnos un tiempo para leer pues esto amplia nuestro horizonte vital, nos hace más sensibles, nos ayuda a profundizar en nuestro conocimiento, y además educa nuestros sentimientos.

Sólo teniendo buena experiencia de haber leído se coge afición a leer, y eso comienza en la infancia y adolescencia,en la madurez puede desaparecer por el trabajo y otras responsabilidades.

¡Atención! que no se trata de leer mucho, sino leer obras interesantes, en función de las preferencias y necesidades de cada uno. Como la buena alimentación, que no es comer mucho, sino lo adecuado para cada uno.

¡¡¡¡¡Razones pa' vivir!!!

Linda canción para entonarla fuerte... todos tenemos razones para vivir.... nuestros padres, los amigos, la familia, los hijos,....la ilusión, nuestros planes y proyectos , todas las cosas bellas del mundo: el amanecer, el mar, los animales, la lluvia que cae y moja nuestro rostro, el arcoiris, .... pero la principal el amor de Dios en nuestras vidas... un Padre que nos ama y nos quiere felices ...

Me has dado tanto que no se cómo expresar mi gratitud, por lo que has hecho tu por mí...mi corazón se ha acostumbrado así a vivir rodeado de tu bendición en mi existir!!!!!!
....tengo razones pa' vivir, tengo un camino pa' seguir, tengo una voz y un corazón, tengo un amor pa' compartir...

Cuántos cuidados, cuantos mimos, cada día puedo sentir tu fidelidad desde el momento que sale el sol... ¡gracias Señor!

Tengo la vida y tengo el sol ... y no me falta nada, ¡¡¡¡ay, no!!!!

jueves, 13 de enero de 2011

Tu destino ... ¡gran verdad!

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Subiendo la montaña

Elige la montaña que deseas subir, escucha... pero no te dejes llevar por los comentarios de otros. Al llegar delante de ella,notarás que lo que parecía claro en el mapa resulta difícil en la vida real.
Aprende de quien ya caminó por ahí, por más que te consideres único, siempre hay alguien que tuvo ese sueño antes, y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata


... persevera en el esfuerzo, para lograr tus metas.
Recuerda... ¡¡¡¡¡¡La meta siempre está más allá!!!!!